La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, denunció formalmente en Roma las graves consecuencias de los bloqueos económicos unilaterales. Durante el Foro Mundial de la Alimentación, la mandataria alertó sobre el preocupante aumento del hambre a escala internacional. Ante la plenaria, enfatizó que este tipo de medidas restrictivas vulnera de forma directa el derecho fundamental a la alimentación.
En su intervención, expuso que unos 645 millones de personas sufren actualmente por causa de la escasez crítica de alimentos. Esta cifra representa aproximadamente al 7,8 % de la población mundial que padece desnutrición de manera persistente. Asimismo, precisó que más de 2.000 millones de ciudadanos enfrentan inseguridad alimentaria severa en distintos continentes.
Acciones urgentes frente a las crisis de hambre en el mundo
La jefa de Estado presentó una completa radiografía internacional sobre cómo las guerras desestabilizan las cadenas de suministro básico. Explicó que las medidas coercitivas impiden una distribución equitativa de insumos esenciales hacia las comunidades más vulnerables. Esta dinámica perjudicial acelera el deterioro de las condiciones de vida y perpetúa la problemática del hambre en zonas altamente sensibles.
Rodríguez remarcó además un hito trágico acontecido recientemente en el panorama internacional como precedente histórico de esta crisis geopolítica. Señaló que en el año 2025 se registraron dos hambrunas simultáneas en la Franja de Gaza y en regiones de Sudán. Estos trágicos eventos evidencian el nivel extremo de desprotección que produce el flagelo del hambre en contextos de conflicto armado.
Para finalizar, la mandataria venezolana instó a la comunidad internacional a erradicar las sanciones económicas de forma inmediata. Reafirmó el compromiso del país con el multilateralismo para construir soluciones reales y sostenibles. Solo mediante la cooperación y el respeto mutuo será posible vencer definitivamente el hambre en el planeta.
360/AP/DRR
