La red nacional de emergencia confirmó que el reciente sismo provocó afectaciones materiales considerables pero ninguna pérdida humana. La subdirectora de Protección Civil, Malitzie Rivera, ratificó en rueda de prensa que el saldo se limita a ciudadanos heridos. Los lesionados recibieron atención médica inmediata y fueron trasladados hacia los centros hospitalarios más cercanos.

​Las mediciones del evento registraron variaciones técnicas entre el reporte local de siete coma dos y el informe estadounidense de siete coma siete. Los organismos públicos mantienen un despliegue operativo continuo para coordinar las labores de inspección en las zonas afectadas. La prioridad del plan de emergencia se centra en garantizar la asistencia sanitaria a la población y asegurar los servicios básicos.

​Plan de emergencia y monitoreo de réplicas

​El movimiento sísmico causó daños severos en edificaciones gubernamentales, plantas potabilizadoras, templos religiosos, comercios y estructuras hoteleras de las provincias centrales. Debido a la sacudida, las autoridades aeronáuticas desviaron diversos vuelos internacionales hacia el aeropuerto de Barranquilla en Colombia. La medida preventiva buscó resguardar la seguridad de los pasajeros ante la inestabilidad operativa temporal.

​Asimismo, las brigadas de inspección evalúan minuciosamente el estado de escuelas, hospitales y centros de alta concurrencia en todo el territorio. Los especialistas en emergencia verifican que las estructuras sigan siendo seguras para el retorno de la comunidad. Esta cobertura abarca múltiples regiones debido al alcance generalizado de las ondas telúricas.

​Por último, el Instituto de Geociencias registró más de cuarenta y seis réplicas tras el temblor principal. El director Néstor Luque advirtió que la réplica de mayor magnitud alcanzó los cinco coma dos grados. Frente a este escenario de emergencia, los voceros gubernamentales instaron a mantener la serenidad y guiarse únicamente por los canales oficiales.

360/AP/DRR