Durante su intervención ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la presidenta de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, reafirmó el compromiso del país con la paz mundial, el diálogo diplomático, el desarrollo inclusivo y la defensa de la soberanía nacional ante los desafíos geopolíticos y económicos actuales.
Paz global y diálogo mundial como única vía de entendimiento
Al abordar la situación internacional, la Jefa de Estado ratificó el rechazo absoluto a todas las formas de violencia y extendió palabras de solidaridad a los pueblos azotados por los conflictos bélicos. «La paz no es una aspiración, sino la única salida verdaderamente humana», aseveró, haciendo un llamado a las naciones a privilegiar el entendimiento y la negociación como vía fundamental para la resolución de controversias.
Desarrollo inclusivo y justicia social frente a las sanciones económicas
En materia económica y social, Rodríguez advirtió que las medidas coercitivas unilaterales, sanciones financieras y el fracaso institucional del comercio global menoscaban las libertades y frenan el desarrollo humano. Subrayó que ninguna nación puede prosperar bajo esquemas supranacionales que no promuevan la industria nacional ni garanticen justicia social para erradicar la pobreza, al tiempo que remarcó que el respeto a los derechos de la naturaleza es imprescindible para preservar la vida en el planeta.
Seguridad en el suministro de energía e inteligencia artificial para el bienestar
Asimismo, hizo hincapié en la seguridad energética global como eje para la estabilidad productiva, señalando la necesidad de asegurar suministros estables a precios asequibles que eviten colapsos industriales y quiebres en los sectores productivos. Respecto a las tecnologías emergentes, exhortó a la comunidad científica y a los gobiernos a dirigir el desarrollo de la inteligencia artificial hacia la reducción de desigualdades y el bienestar social.
Soberanía en la Guayana Esequiba y la premisa de que Venezuela renace
En el plano territorial y diplomático, la mandataria reafirmó los derechos históricos e inalienables de Venezuela sobre la Guayana Esequiba, instando nuevamente a la República Cooperativa de Guyana a retomar el canal de las negociaciones bilaterales en estricto apego al Acuerdo de Ginebra de 1966.
Al concluir su discurso, la presidenta destacó la determinación del pueblo venezolano para superar las dificultades y avanzar en una nueva etapa de diplomacia activa. «Para los venezolanos, hoy Venezuela renace. Esto resume la actitud del pueblo venezolano, que ha asumido con firmeza los acontecimientos actuales y avanza hacia la transformación de una relación política fundamentada en el diálogo y la diplomacia», sentenció.



